El Gobierno quiere bajar el IVA y el impuesto al cheque, pero aún no tiene los votos

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Enviaría el proyecto en octubre. También pelea con los gobernadores para reducir Ingresos Brutos.

Mauricio Macri enviará tras las elecciones una reforma tributaria con eje en la baja de impuestos al consumo y al cheque, pero aun no la negoció con los gobernadores y por lo tanto lejos está de tener garantizada su sanción.

Para amansarlos en abril empezó a funcionar la bicameral para la reforma tributaria, donde expuso dos veces el secretario de Hacienda, Sebastián Galiani, pero no parece haber consenso pleno.

Presidida por el santafesino Luciano Laspina, este miércoles recibió a economistas de variadas corrientes (Daniel Artana y Gerardo Otero), pero pocos legisladores se acercaron a escuchar (faltó por segunda vez consecutiva Axel Kicillof, que en la primera reunión pidió mirar el eficiente gasto de países escandinavos), ya molestos por la falta de precisiones.

La mayoría espera detalles de un proyecto que Galiani y su equipo se reservan, pero ya sugirieron con un diagnóstico recurrente: la presión tributaria es muy alta (llegó a 32% del PBI en 2015), atenta la productividad y alienta la evasión.

El resultado es un déficit fiscal del 7 por ciento, financiado con deuda externa o emisión monetaria, según el Gobierno de turno. Mediante un análisis comparativo, en su visita al Senado hace tres semanas el subsecretario de Ingresos Públicos, Andrés Edelstein, sostuvo que Argentina tiene una alícuota de IVA por encima de lo habitual y cuestionó el impacto del impuesto al cheque y el de los ingresos brutos, que recaudan las provincias y no puede tocar el Congreso.

«Hay muy pocos donde una jurisdicción genera un gravamen que se tributa aunque se gane o se pierda», aseguró Edelstein y apuntó que Europa tributa mucho más por la renta y en Latinoamérica no hay país que grave tanto el consumo con Argentina, sobre todo por Ingresos Brutos.

«El 30% de la recaudación de las provincias es por Ingresos Brutos. La que recauda más es la Ciudad de Buenos Aires», chicaneó el senador jujeño Walter Barrionuevo. Edelstein lo justificó en la baja coparticipación que recibe el jefe de Gobierno de turno, pero no alcanzó para cerrar un debate que viene para largo y es más complejo que balances contables.

Como adelantó LPO, sin los gobernadores no hay ley posible desde diciembre y mucho más las que golpeen las arcas provinciales, como pasa cuando se bajan impuestos que son coparticipables.

Aun así, según supo LPO, Nicolás Dujovne no esperó opiniones y ya tiene un bosquejo de la reforma tributaria, que se basa en bajar impuestos al consumo y al cheque y amentar los de la renta. E iría acompañado de una ley de responsabilidad fiscal de las provincias, con retoques a ingresos brutos y límites al gasto.

Fue el adelanto que Nicolás Dujovne hizo a legisladores oficialistas que integran la bicameral, como el diputado radical Luis Pastori, que confirmó el diálogo a LPO. «Hay que equilibrar la carga que hoy está muy volcada al consumo y debe ir más al patrimonio y la renta», sostuvo el misionero a LPO y confirmó que el ministro planea retocar «algunos impuestos al consumo y el que grava el cheque, que es muy regresivo. Pero va a ser una reforma gradual», garantizó.

Fuente LPO

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