Más Metrobus y obras viales para penetrar en los bastiones del peronismo

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El sistema llegará a Tres de Febrero, San Miguel y Quilmes. Pavimentan rutas troncales en áreas dominadas por el PJ.

Zanjas, tachos naranjas de 200 litros, cordón cuneta, máquinas encendidas, carteles de desvíos y complicaciones en el tránsito son algunos de los ingredientes que desde hace algunas semanas forman parte del banquete electoral con el que, tanto el Gobierno nacional como el de la Provincia, buscan seducir a los votantes del Gran Buenos Aires, con casi un cuarto de los votos de todo el país. Dentro de este menú de obras públicas, el ministerio de Transporte desembolsa unos $ 3.500 millones para pavimentar avenidas y calles de tierra.

Otros $ 1600 millones de la misma cartera son para terminar las estaciones del ferrocarril Belgrano Sur, que surca La Matanza, antes de julio. Además, Provincia invierte $ 260 millones para ensanchar, repavimentar y hacer un túnel en la Avenida Sarratea, en el límite entre San Isidro y San Martín; otro bocadillo de $ 100 millones de Vialidad Provincial bajó para rehacer el Camino de Cintura en Morón, entre varias obras más que se reparten en Pilar, Campana, Malvinas Argentinas, José C. Paz, Merlo, San Martín, General Rodríguez, Lomas de Zamora, Lanús, San Miguel, Tres de Febrero, Ezeiza y Quilmes… y sigue la lista.

Una de las primeras inauguraciones del año fue el viernes en González Catán, La Matanza. El presidente Mauricio Macri y la Gobernadora María Eugenia Vidal, llegaron en un colectivo de la línea 96 para habilitar el Metrobus de 11 kilómetros que llega hasta San Justo. En la estación Intendente Russo, Verónica Magario, la jefa comunal del FPV, los recibió con un caramelo ácido: el reclamo de la continuación de la obra hasta Ramos Mejía. Allí fueron invertidos $ 1.700 millones, la mayoría como parte de un préstamo que consiguió el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en el Banco Mundial en 2013. Hoy, el reflejo del maridaje entre la obra pública y la campaña lo marcó una presencia en el palco: el Presidente ubicó en primera fila a Héctor “Toty” Flores, el dirigente de la Coalición Cívica que la diputada Elisa Carrió pidió como candidato en la Provinciapara mudar sus pretensiones legislativas de la Provincia a la Ciudad.

“Estamos pavimentando no sólo en La Matanza sino en todo el Conurbano, 220 kilómetros de calles”, puntualizó el ministro de Transporte Guillermo Dietrich. Dentro del plan en marcha para 15 municipios del GBA, se destaca una receta clásica del Pro: el Metrobus. En San Miguel y Tres de Febrero, donde gobiernan intendentes de Cambiemos, avanzan con la repavimentación integral y ensanche de la Ruta Nacional 8, para después montar el sello macrista de los carriles exclusivos para colectivos.

Mientras la campaña avanza a fuego lento, los intendentes Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Jaime Méndez (hombre del hoy ministro bonaerense Joaquín De la Torre, con licencia en San Miguel), esperan el momento del corte de cintas del Metrobus. Pero el jefe comunal de San Martín, el peronista Gabriel Katopodis, se queja: resulta que el carril exclusivo llega desde la Capital hasta la General Paz, saltea su distrito y continúa en Tres de Febrero y San Miguel. “San Martín está totalmente discriminado de la obra y pedimos que se piense en la seguridad vial de la gente”, remarcó recientemente Katopodis, e indigestó al ministro Dietrich, que salió a negarlo.

El paquete de $ 1.000 millones para la Ruta Nacional 8 también incluye la Avenida Rivadavia en los Partidos de Morón, La Matanza y Tres de Febrero, que lleva décadas sin mejoras integrales, y la Ruta Provincial N°234, en Pilar.

Aunque algunas obras esperan servirlas para el postre, con fecha de finalización en 2018, muchas se estrenarán desde las próximas semanas hasta octubre. Como en La Matanza, el oficialismo aprovecha la vidriera para llevar a sus precandidatos.

Pero además, en los despachos ministeriales no quieren que los intendentes opositores se lleven el rédito de las obras con sus carteles. Por eso también buscan reforzar la presencia de Cambiemos en el Conurbano, en especial en la Tercera Sección electoral, que abarca el Sur del GBA y La Matanza, donde el peronismo tiene un gran caudal de votos.

En esa zona, Quilmes es por estos días uno de los más complicados para el tránsito. Al circular por algunos tramos de la Avenida Calchaquí, se advierten las reducciones en la calzada por la repavimentación de 3,2 kilómetros, un tramo en el que, el año próximo, harán otro Metrobus. En tierras del cocinero e intendente Martiniano Molina, los $ 155 millones llegaron a la repavimentación y ensanche de 30 cuadras de la Avenida Mitre, desde Primera Junta hasta Florencio Varela, en el límite con Berazategui. También mejoran la Ruta Provincial N° 14 y el Camino General Belgrano.

En Lanús, donde comanda Néstor Grindetti, del PRO y ex hombre clave de Macri en la Ciudad, empezaron con la obra hidráulica del conducto Don Orione por $ 157 millones, para evitar las inundaciones de los barrios Eva Perón, Acuba, Villa Giardino y Villa Caraza. También le hormigonean las Avenidas Remedios de Escalada y Perón.

La gestión de Vidal también aporta desde Vialidad Provincial. Rehacen el Camino de Cintura a la altura de Morón por unos $ 100 millones. Se trata de una obra clave ya que esa ruta parte al medio el Municipio con el paso de 10 mil camiones por día; y además, ensanchan y pavimentan la avenida Combate de Pavón, límite entre Hurlingham y Tres de Febrero.

Mientras que en Salud, Provincia lanzó el “Plan Integral de Guardias”, con el que riegan $ 1.100 millones para arreglos en 43 hospitales públicos.

Además, continúan -que vienen desde el Gobierno anterior- con la extensión de las obras de agua corriente y cloacas en casi todos los distritos del GBA.

El listado de obras es aún más largo, con tentempiés de mejoras que se cuentan de a millones, y que buscan -en el contexto de una economía que se demora en arrancar- avanzar con mejoras que se puedan traducir en votos.

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