Mario Ishii: «Vidal tiene buena imagen pero eso no alcanza. La gente está mal»

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ishii en la playa

El intendente de José C. Paz, un PJ crítico del PJ que dice que «Macri se cree la película que le cuentan».

Unas bolsas de harina fueron su ticket hacia el PJ. Harina que Mario Ishii donó -o vendió- y con la que los militantes hacían engrudo para empapelar los paredones con afiches de Carlos Menem y su Síganme!.

Antes, cuando su mujer Susana se embarazó de su segundo hijo (tuvo 6) dejó la floricultura y los secretos que heredó de su padre Masashi y de su abuelo Isao, viajero de la primera migración japonesa a Latinoamérica en 1919.

Después, sin simpatías políticas, apostó a la autonomía de José C. Paz, pueblo donde nació y que en 1994 se convirtió en uno de los tres municipios en que se desmembró General Sarmiento, que gobernaba Luis Ortega, hermano de “Palito”.

– Acá solo paga las tasas el 28% de la gente. 60 mil personas se van por día a otro lado a laburar. Yo me doy cuenta cuando la cosa está fea.

– ¿Y cómo está la cosa?

– Muy fea. Hubo herencia, un regalito feo de antes, pero no podés decir siempre eso. Antes cuando salía a caminar dos personas me pedían trabajo, ahora son 15 o 16.

Un manojo de miserias políticas hizo que José C. Paz arranque mal: un manchón de barrios humildes, 7 mil calles de tierra, sin industrias ni cementerio. “Inviable” lo describió Eduardo Duhalde luego de crearlo.

Ishii manda desde 1999 . Hizo, detalla, 450 obras y aplicó la autogestión: fábricas municipales de cemento, ventanas y féretros. Hay una industria privada con 250 empleados. Una.

– ¿El modelo soviético del conurbano?

– Una vez vino el Pollo Sobrero y me dijo que creía que yo era un derechoso pero resulté más de izquierda que él -se rie.

Dejó el municipio en 2011 y se retiró, dice. Un año antes había muerto Néstor Kirchner. “Cuando lo conocí trajo un cheque para cooperativas y me lo dio sin mirarme. Después me hice amigo, iba a Olivos todas las semanas”. El patagónico lo amenazaba con mandarlo a buscar con la policía si no lo visitaba. Humoradas de gente brava que merendaba té.

Las tardes en Olivos se ralearon con Cristina hasta casi desaparecer. “Se quedó consintiendo a Máximo, haciendo lo que él le decía y bueno: perdimos tres elecciones de cuatro”. Ishii llama “los chicos” a La Cámpora.

– Pero siguió apoyando.

– Para sostener a la señora de una amigo. Y porque hubo momentos en que el gobierno estuvo en peligro.

– ¿El de Cristina?

– Hubo intentos, algunos diciembre fueron difíciles, tuvimos que salir a contener. Como en estas fiestas, salimos a dar bolsones para que evitar un estallido social.

En 2013 volvió y fue senador. Desde la banca bonaerense se entreveró en una batalla de subsuelos. «Fui a la SIDE a ver a “Paco” Larcher para decirle que se cuide de Stiuso, que el tipo apretaba a todos los jueces y fiscales. Le pedí que me lo presente pero no quiso».

– ¿Se lo planteó a Cristina?

– Nunca hablé con ella de eso. Es otra mentira de Stiuso eso de que Cristina me lo saque del medio. Lo voy a denunciar.

Por entonces, el ex agente, tenía buen trato con la Casa Rosada. Ishii pasó de “cazador de traidores” a no tener acceso a Olivos.

– Anda bien con el PRO, parece macrista

Soy peronista, no me pinto de amarillo, pero quiero que al país le vaya bien. Son excelentes para hablar pero nada de gestión. Vidal tiene buena imagen pero no alcanza. La gente está mal.

– ¿Y Macri no se da cuenta lo que pasa?

– Se cree la película que le cuentan. Pero la gente no da más: los comercios cierran, no hay obra pública.

Afirma que los dos hospitales -de un total de siete- que inauguró en diciembre fueron las obras más grandes del año en el país. «Todo con fondos del municipio».

– ¿Y el peronismo?

– Está boleado, perdido. Yo pido internas pero no me van a dar y los voy a enfrentar por afuera.
A la playa, sin poncho.

Un fin de semana de enero fue a Mar del Plata y, dice, a trabajar: ahí el municipio montó un parador para difundir las obras, sobre todo el complejo de hospitales, entre los que hay uno oncológico. Se lo vio sin el clásico poncho rojo, que usa desde 1997: tenía neumonía pero habia campaña electoral, salió en una caravana y una señora le tiró un poncho encima que lo abrigó. Lo usa desde entonces. Dice que nunca se tomó vacaciones en familia y que trabaja sábados y domingos. Y que su única distracción es una vez al mes una sentada con amigos para jugar al truco.

6 Comentarios

  1. Todos se reian del hombre del poncho… pero en definitiva termino siendo el mas inteligente y el q esta al lado de la gente. Ojala muchos fueran como Ishii

  2. Esta claro que Maria Eugenis Vidal solo se acordo de la provincia antes de la eleccion.. ahora? no aparece ni camina los barrios. Como siempre solo nos buscan para votar. mas d elo msimo

  3. Grande Mario!! Se notó la ausencia durante 4 años. Ahora se ve la diferencia. José paz. O es lo mismo si el gordo

  4. Mario tendria que haber sido gobernador. El conoce las necesidades de la gente . Se ve que no lo dejaron. pero siempre esta. Aguante Ishiiiii

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